Los maestros que hayan sido cesados como consecuencia de la reforma educativa en el gobierno de Enrique Peña Nieto, serán reinstalados en sus puestos de trabajo, dijo el próximo secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma.

De acuerdo con el compromiso que hizo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador desde que era candidato fue que se mantendrían a salvo los derechos laborales de los profesores, dijo el próximo funcionario entrevistado al término de la Reunión Nacional Plenaria Ordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas. 

"El compromiso del presidente electo, y también como candidato, fue que los maestros que tuvieron alguna repercusión negativa por razones de la reforma tendrán sus derechos laborales a salvo y si hubo algún tipo de problema que algunos de ellos hayan sido separados serán reinstalados", aseveró.

Al cuestionarle sobre las evaluaciones de desempeño que están programadas hasta abril de 2019, el próximo funcionario pidió a los docentes que no se preocupen puesto que éstas formarán parte de "todo un sistema" para valorar a los maestros y mejorar la actualización y formación profesional que reciben.

"Toda la información de las evaluaciones será para fortalecer su gestión, no para ir en contra en derechos laborales. Ellos le llaman a la evaluación ligada a lo laboral, una evaluación punitiva, y esa no va a trascender más allá del día de mañana porque el día 1 van a cambiar las cosas", dijo.

El clima lluvioso que desde la noche del martes se registra se debe a la conjunción de tres factores, explica el maestro Héctor Magaña Fernández, del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara.

El primero de ellos es la presencia de una masa de aire frío desde el Norte y Centro del País; el segundo, una baja presión al suroeste de la región Occidente, en el Pacífico, y el tercero, un vórtice frío en niveles altos en el Noroeste de México.

“Estas tres situaciones formaron este tipo de nubosidad, lluvia y hasta cierto punto, la temperatura que estamos viendo”, señala el especialista.

“¿Cómo está entrando la humedad? También están presentes vientos muy fuertes en la altura y están acarreando la humedad del Pacífico”, precisa, “al acarrearla la están introduciendo a todo el Occidente, y esto da como consecuencia toda esta nubosidad y las precipitaciones que tenemos”.

Esta situación continuará hasta la noche del jueves, anticipa Magaña Fernández.

Son 48 horas a partir de las primeras precipitaciones. Empezaron como a las 11:00 de la noche (del martes). En la tarde (de hoy) todavía se espera lluvia moderada, disminuyendo las probabilidades al acercarnos al jueves”, dice.

Probablemente el jueves tengamos nubes y algo de sol, y todavía algo de precipitación”, añade, “cuando se quite la nubosidad, entonces vamos a sentir un poco más de frío. Las temperaturas van a bajar un poco más”.

 

El Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), de la Universidad de Guadalajara (UdeG), pidió a sus alumnos no salir del campus luego de la balacera que se registró en avenida Revolución esta mañana.

 

A través de su cuenta de Facebook, el CUCEI aseguró que, a pesar de no conocer con exactitud lo sucedido, se registra mucha movilidad fuera del centro por lo que realizó dicha solicitud.

 

Este mediodía se registró una balacera luego de que policías tapatíos persiguieran a unos sujetos que robaron de manera violenta un vehículo en el cruce de las calles Esteban Alatorre y la 56.

Los oficiales les dieron alcance al cruce de Revolución y la calle 52, donde los sujetos bajaron y comenzaron a disparar a los policías, quienes repelieron la agresión.

Uno de los sujetos cayó abatido con un disparo en el cráneo, mientras que el segundo resultó con lesiones graves y trasladado al puesto de socorros.

A las 13:01 horas de ayer, Jesús Mario Rivas Souza, decano de la Medicina Forense en Jalisco, falleció a los 95 años en su hogar a causa de complicaciones por neumonía. El doctor también era sometido a tratamiento médico por una aflicción urinaria.

Nació el 20 de mayo de 1923 en Guadalajara. Graduado de la antigua Facultad de Medicina el 29 de noviembre de 1952, fue invitado en 1953 a participar en el Departamento de Medicina Legal del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco y se convirtió en el jefe de esa área de 1958 a 1979.

 

Su primera mención en EL INFORMADOR no fue en las notas policiacas, sino en la página de sociales, el 19 de octubre de 1950.

En ese entonces había quienes publicaban las listas de regalos a los nuevos matrimonios, que ese día correspondió a la pareja Rivas Souza-Ibarra Altamirano, a quienes Jesús Mario Rivas Souza regaló un refrigerador.

Desde noviembre de 1959 comenzó a anunciar sus servicios de cirugía general en su despacho, el 102 en el edificio ubicado en Morelos 1590, esquina con Lafayette. A la par de esta actividad, Rivas Souza ejercía la medicina legal.

Ya como jefe del Departamento de Medicina, el 12 de agosto de 1965 tuvo su primera mención como cirujano legista en EL INFORMADOR, al practicar la autopsia a Darío Wilfrido Mora Tapia, quien fue asesinado al parecer por los disparos ocasionados por su primo, Miguel Ángel Tapia Castillo.

“A juzgar por el dictamen rendido por los médicos legistas doctores Mario Rivas Souza y José Pérez y Pérez, fueron los que le causaron la muerte, pues los balines que le penetraron le hicieron horribles estragos en diversos y vitales órganos internos”.

El 16 de enero de 1966, Rivas Souza fue elegido director de la Sociedad de Cirugía. Durante su discurso, en el contexto del armamentismo y la Guerra Fría, contrastó la función del bisturí con la de las armas nucleares.

“En nuestros días, cuando no ha logrado despejarse la incertidumbre por el futuro de la humanidad, en medio de las noticias cotidianas acerca de la acumulación tremenda de las nuevas armas de espanto que amenazan escaparse de control de quienes las han creado... queda solamente un arma noble, un arma afilada que requiere para su manejo una inteligencia aguda y una mano firme y diestra, el bisturí del cirujano”.

Entre sus muchos cargos, Rivas Souza fue jefe del Departamento Médico Municipal de Guadalajara, donde una unidad médica lleva su nombre. También laboró en la Cruz Roja y fue director del Departamento de Medicina Forense en la Procuraduría General de Justicia de Jalisco, ahora llamado Servicio Médico Forense.

En junio de este año se pensionó por problemas de salud. Durante toda su carrera como forense documentó más de 100 mil necropsias.

Contradijo versión oficial del caso Posadas Ocampo

El compromiso de Jesús Mario Rivas Souza con la honestidad en la práctica de su profesión quedó de manifiesto en los dictámenes, que en muchas ocasiones fueron motivo de controversia. Uno de los más famosos fue el que emitió tras la autopsia que le practicó al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, asesinado el 24 de mayo de 1993 en el Aeropuerto de Guadalajara.

El sábado 29 de mayo de ese año se hicieron públicas las declaraciones de Mario Rivas Souza, quien contradijo la versión oficial del entonces procurador de la República, Jorge Carpizo McGregor, quien afirmó que el homicidio fue el resultado de un fuego cruzado entre dos cárteles rivales, el de los Arellano Félix y el del “Chapo” Guzmán, es decir, lo mataron por accidente.

“Es increíble, inconcebible que haya sido un accidente. Que a una gente le den 14 balazos, al otro 11 y el coche tenga 32 en un accidente. Estoy de acuerdo que las dos personas que se murieron dentro (del aeropuerto), eso sí fue un accidente”.

Tras las explosiones del 22 de abril de 1992, realizó la autopsia a 208 personas, mismas que ingresaron al Semefo.

La honestidad, su principal legado

Aunque tuvo su primer contacto con Jesús Mario Rivas Souza en 1997, fue hasta el 2003 cuando Eduardo Mota Fonseca, director del Servicio Médico Forense, lo trató de manera cotidiana.

“Me mandaron para capacitarme y hacer una residencia habilitada para ser médico forense en uno de los pueblos. Me invitó para hacer la especialidad en medicina forense”.

La tarde de ayer, a sus 95 años, falleció Rivas Souza, y el gran legado que dejó a todos los que lo conocieron, en especial aquellos que compartieron su profesión, fue su honestidad.

“Dejó una herencia, y el que se diga alumno del maestro Mario debe ser honesto. Fue una de las grandes virtudes que tuvo. No se complicó en decir las causas de muerte porque no tenía intereses políticos ni de agradar a nadie que no fuera la justicia”.

Según las charlas que sostuvo con Rivas Souza, él laboraba como cirujano antes de contemplar la Medicina Legal, lo que al final lo definió en su vida.

“Lo invitan a hacer necropsias, el director en turno del Hospital Civil, y ahí se queda. Fue pionero fundador”.

Muy ordenado y metódico, el doctor llegaba todos los días a las 8:30 de la mañana a trabajar al Servicio Médico Forense y muy a menudo se iba después de la media noche.

“El maestro duró 65 años, primero siendo médico, después pasó a la jefatura forense que se convirtió en departamento y después a la Dirección del Servicio Médico Forense”.

Mota afirmó que Rivas Souza se convirtió sin duda en el pilar de la medicina forense en Jalisco y prácticamente en el país, junto con José Pérez y Pérez, quien era su compañero en el Supremo Tribunal de Justicia en la década de los 50.

Carrera

Rivas Souza fue maestro emérito y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Guadalajara. También trabajó en la Cruz Roja, la Procuraduría de Justicia estatal,  la Asociación Médica de Jalisco, el Hospital Civil y el Servicio Médico Forense del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

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